Calumnia, que algo queda.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Buey que rumia, nada le duele.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
De esta capa nadie se escapa.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Atender y entender para aprender.
Conócete a ti mismo.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
La vida es una universidad.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Al bobo, múdale el juego.
El que paga mal, paga dos veces.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
A catarro gallego, tajada de vino.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
El necio dispara pronto sus dardos.
Jugar la última carta.
Las cosas en caliente pegan.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Amistades conserva la pared medianera.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Entre salud y dinero, salud primero.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.