Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Al último siempre le muerde el perro.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La experiencia es a veces dolencia.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Si voy, con lo que te doy.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Frio, frio, como el agua del rio.
A más beber, menos comer.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Alforjas llenas quitan las penas.
Nadie es mejor que nadie.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
En amores, los que huyen son vencedores.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Nada puede dar quien nada tiene.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
A más vivir, más sufrir.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.