Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Más vale oler a asno que a muerto.
Más vale bueno que mucho.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Mal se cuece olla que no se remece.
De mala vid, mal sarmiento.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
A mala cama, buen sueño.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
No calientes horno para que cueza otro.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
En abril, va la vieja a veril.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El sol brilla para todos.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
A roma va, dinero llevará.
No seas mono, porque te bailan.
Al loco y al aire, darles calle.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
No es quejido, sino que jode.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.