Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Escribir despacio y con buena letra.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Callar como puta tuerta.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
No hagas mal y no habrás miedo.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Es tonto, pero se mete en casa.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Quien no madruga, no caza boruga.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
No hay dicha, sino diligencia.
Quien se va, vivo y muerto está.
Como la espada, así la vaina.
El tiempo es oro.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.