A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
A comida de olido, pago de sonido.
A tal amo tal criado.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
De luengas vías, luengas mentiras.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Los casados, casa quieren.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Casa labrada y viña heredada.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Aprendo mientras vivo.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
La familia pequeña, vive mejor.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
De descansar, nadie murió jamás.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
La casa, la mujer la hace o deshace.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Carne a carne, amor se hace.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
A tal casa, tal aldaba.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Dame gordura, darte he hermosura.
Bestia alegre, echada pace.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Lentejas, comida de viejas.
El que se convida, fácil es de hartar.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Ligera de cascos.
Pobre atestado saca mendrugo.
Ira no obra Justicia.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
La reputación dura más que la vida.