Como te cuidas, duras.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Papel, testigo fiel.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
La familia pequeña, vive mejor.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
La Cruz, la viña reluz.
Toma y daca.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Dame gordura, darte he hermosura.
Casa de Dios, casa de tos.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Cada cosa tiene su precio.
Para aprender, perder.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Buena ventura solo con otra dura.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Interés, cuánto vales.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A la vejez, viruelas.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Lentejas, comida de viejas.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
A feria vayas que más valgas.
Si vives de fiado, vives señalado.
Carne a carne, amor se hace.
Parecer uña y carne.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Nunca olvides tu casa.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.