Pa' todo hay fetiche.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
La justicia cojea, pero llega.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Y vuelta la burra al trigo.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Vive tu vida y no la de los demás.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Alabar y callar para medrar.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Esta lloviendo sobremojado
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Ocio, ni para descansar.
Cumplidos entre soldados son excusados.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Tenés cola que te machuquen.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Amor nunca dice basta.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
El corazón no habla, pero adivina.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Apaga la luz, Mañosón!
No hay boda sin tornaboda.
Más peligroso que chocolate crudo.
El que es pendejo ni de dios goza.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
El que canta y danza se agita y no avanza.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Bestia alegre, echada pace.