Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
A cada paso, un gazapo.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Hablar a tontas y a locas.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Hasta el rabo, todo es toro.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Como pecas, pagas.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
No se hablar, y me mandas predicar.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Riña de amantes, agua referescante.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Me hizo sudar la gota gorda.
La guerra es violencia insana, y el más violento la gana.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
La ventura es paño que poco dura.
Ajo hervido, ajo perdido.
No sufras por calenturas ajenas.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Hombre casado, burro domado.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Patada de yegua no duele.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Un ruin ido, otro venido.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.