A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Ayer putas y hoy comadres.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Donde manda el perro, se ata al amo.
La necesidad tiene cara de hereje.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
El que no se consuela es por que no quiere.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
No muerdas la mano que te da de comer.
La menta, el amor aumenta.
Ave por ave, el carnero si volare.
Querer sanar es media salud.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Casa ordenada, casa salvada.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Agua de llena, noche de angulas.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Del precipitar nace el arrepentir.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Mucha carne para tan poco Gato.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Enójate pero no pegues.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Hablar con el corazón en la mano.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.