La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
El que vende un caballo es porque patea.
El que mucho corre, pronto para.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Mallorquina, puta fina
Al mal paso, darle prisa.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Zun de noche, se sube a un coche
Almendro de enero, no llega al cesto.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
No hay moros en la costa.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Pueblo chico infierno grande.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Es como el basurero que quema por debajo.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Burgáles, mala res.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
La procesión va por dentro.
A Dios, lo mejor.
Quien bien quiere, bien obedece.
El que araña y muerde, poco puede.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Putas y frailes andan a pares.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?