Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
La lengua es el azote del culo.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El agua en invierno duerme sola.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Campo abandonado, fuego proclamado.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
A buey viejo, pasto tierno.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Dulce y vino, borracho fino.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Por pedir, nada se pierde.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Buenas cartas a veces pierden.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.