Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Buena mula, mala bestia.
El amor vence todo.
Peor que pulga en la oreja
Refregadas, duelen más las llagas.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Más querría un dinero que ser artero.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Más feliz que marica con dos culos.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Mujer precavida vale por dos.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Quien no sabe, no vale nada.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Meter aguja y sacar reja.
Todo mi gozo en un pozo.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Cuando te den, da.
A enemigo que huye, puente de plata.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.