Gallina que no come, no pone.
A palabra necias, oídos sordos.
La mala paga , aunque sea en paja.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
El interés mata la amistad
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A la hija casada sálennos yernos.
El tiempo vuela, que se las pela.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Quiéreme poco pero continúa
Estás entre la espada y la pared.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
El triunfo de los crueles es breve
Dios da pan a los que no tienen dientes.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Dan darán, dicen las campanas.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Una rata dentro de una tinaja.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Vase la fiesta y resta la bestia.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
De dientes pa'fuera.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
A mal vivir, mal morir.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Me cayó como patada en la guata.
Necesitado te veas.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
La vida pende de un hilo.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
No hay caldo que no se enfríe.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.