A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Chico pueblo, grande infierno.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
En mala casa, mal amo y mala masa.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Llegar al humo de las velas.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Hija que casas, casa que abrasa.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Palabra de cortesano, humo vano.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Codicia mala, el saco rompe.
Al hombre valiente, espada corta.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Juramento, juro y miento.
No saber una jota.
Al hombre de rejo, vino recio.
Las cosas en caliente pegan.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
El gozo en el pozo.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
A misa temprano nunca va el amo.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A falta vieja, vergüenza nueva.