Casa vieja todo es goteras.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Gallina que no come, no pone.
A palabra necias, oídos sordos.
La mala paga , aunque sea en paja.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A la hija casada sálennos yernos.
El tiempo vuela, que se las pela.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Estás entre la espada y la pared.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Dan darán, dicen las campanas.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
De dientes pa'fuera.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A mal vivir, mal morir.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Necesitado te veas.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
La vida pende de un hilo.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
No hay caldo que no se enfríe.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Lo que más se quiere, presto se pierde.