Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La barriga llena da poca pena.
Muchas hormigas matan un camello.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
La envidia acorta la vida.
Los pesares envenenan la sangre.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Dar de comer al diablo.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Las letras con sangre entran.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Torta en masa bien se pasa.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Puta en ventana, mala mañana.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
No coma cuento coma carne.
Despedida de borrachos.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Buena vida, arrugas tiene.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Bien vivió quien bien se escondió.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.