Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Del favor nace el ingrato.
El pájaro no se caga en el nido.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
El que no ama, no se desilusiona.
Gente de montaña, gente de maña.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Hasta ajustar, regatear.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Mucho saber, menos ignorar es.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Una obra acabada, otra empezada.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
La zorra se conoce por la cola.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
La cara bonita y la intención maldita.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Bonete y almete hacen casas de copete.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Quien sabe ceder, sabe vencer.