Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Lo malo nunca es barato.
El ojo quiere su parte
Reflexionar tres veces antes de obrar.
No es bueno huir en zancos.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
La hacienda, el dueño la atienda.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Paga adelantada, paga viciada.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Poco dinero, poco sermón.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Nunca llovió que no se despejara.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Burro apeado no salta vallado.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Es ligero el tiempo y no hay barranca que lo detenga.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La labranza no tiene acabanza.
Muchos pocos hacen un mucho.
Justicia y no por mi casa.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
La risa abunda en la boca de los tontos.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Jinca la yegua.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Cazador, mentidor.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.