Fue a por agua y salió escalado.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Esto está en chino.
Dicen que la educación se mama.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Abril, deja las viñas dormir.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Nadie da lo que no ha.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Hija la primera, del padre entera.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
El que duerme con niños amanece mojado.
No arrojes margaritas a los puercos.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
A ese precio, no habría ya vara en la tienda.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Quien se excusa se acusa.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Date prisa, pero no corras.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Saber poco obliga a mucho.
Año de heladas, año de parvas.
Qué pacaya te echaste encima!
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Quien no arde en llamas no inflama
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
El que no chilla, no mama.
Una respuesta amable mitiga la ira.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.