Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
El diente de la cabra menos come que daña.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Al asno lerdo, arriero loco.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Más ven cuatro ojos que dos.
Demasiada amistad genera enfados
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
A todo coche, le llega su sábado.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Yernos y nueras, en las afueras.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Agua y luna, tiempo de aceituna.