El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Hacer un viaje y dos mandados.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
A quien mucho tiene, más le viene.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
La verdad no peca pero incomoda.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Quien vende barato vende doblado.
Tal padre, tal hijo.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
La mejor bellota es para el peor marrano.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Gana poco, pero gana siempre.
La burla, para quien le gusta.
Dios, si da nieve, también da lana.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
A capa vieja no dan oreja.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.