Pan con ojos y queso sin ellos.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Siempre habla quien menos puede.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
El que se casa, quiere casa.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Gato llorón no pesca ratón.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Negocios largos, nunca bien acabados.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Los ojos son el espejo del alma.
Estómago vacío no tiene oídos.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Después de el lunes viene el martes.
Campo bien regado, campo preñado.
No te alabes antes de que acabes.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
A fullero, fullero y medio.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo