El tiempo es oro.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
La excepción confirma la regla.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Burro suelto del amo se ríe.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
No hagas leña del árbol caído.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Reniego de plática que acaban en daca.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
El buen cirujano. opera temprano.
Con hermosura sola no se pone la olla.
El que paga mal, paga dos veces.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Vayan las verdes por las maduras.
A los tontos no les dura el dinero.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
No busques a la vez fortuna y mujer.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Solo como Adán en el día de la madre
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.