Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Hacer el agosto.
No hay altanería que no amanece caída.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Pobre pero honrado.
Desde chica, la ortiga pica.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Donde lo hay, se gasta.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Se defiende más que un gato boca arriba.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
A cada cerdo, le llega su sábado.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Le quedo como anillo al dedo.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Para que no se espante el borrico por delante.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
El pan es freno del vino.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.