Cuando en Abril truena, noticia buena.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Por San Martín siembra el ruin.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Antes di que digan.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Ládreme el perro y no me muerda.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Con lo que sana el hígado, enferma la bolsa.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Pocas palabras son mejor.
Carrera de caballo y parada de borrico.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
El mejor escribano echa un borrón.
Dos cabezas piensan más que una.
El que no trabaja no come.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Es más agrio que un limón.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Donde hay confianza, da asco.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Las sueños, sueños son.