El sol sale para justos y pecadores.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
En casa del herrero, asador de madero.
No hay miel sin hiel.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
No calientes horno para que cueza otro.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Amor por cartas son promesas falsas.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Haz el mal y guárdate.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Hacerse de la vista gorda.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Es ley la que quiere el rey.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Camino malo se anda ligero.
A cabrón, cabrón y medio.
Mi secreto, en mi pecho.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Compañía, ni con la cobija.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
La edad primero que la belleza.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.