La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
El yerro encelado, medio perdonado.
Diste la mano y te agarraron el pie.
La razón y el agua hasta donde dan.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Al gorrino y al melón, calor.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Arroz que no se menea, se quema.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Marido celoso, viejo mañoso.
Calles mojadas, cajón seco.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Hay gustos que merecen palos.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Alabanza propia, mentira clara.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
O todos moros o todos cristianos.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Calienta más el amor que mil fuegos
Mientras más grandes, más rápido caen.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.