En el peligro se conoce al amigo.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Jamás digas: nunca jamás.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
La oprtunidad la pintan calva.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Mejor prevenir que lamentar.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Ese huevo, quiere sal.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Necio por natura y sabio por lectura.
La voz del asno no pasa del tejado.
De casa del abad, comer y llevar.
Cada cual es dueño de su miedo.
Desvestir un santo para vestir otro.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Hay que dar el todo por el todo.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
La suerte nunca da, solo presta.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El agua fluye, las piedras se mantienen.