Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Barriga llena, aguanta trabajo.
El aburrimiento es una desgracia
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Con las buenas palabras nadie come.
El harto no se acuerda del ayuno.
Los cascos salen a la botija.
Todo necio confunde valor y precio.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
La vida es una sorpresa continua
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
En carrera larga hay desquite.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Hay que tomar el toro por las astas.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
El que ríe el último, ríe mejor.
Más verga que el Trica programando.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El diablo es puerco.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Andarse por las ramas.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
La ocasión llega, llama y no espera.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.