No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
El mandar no quiere par.
En la tardanza está el peligro.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Juez airado, injusto el fallo.
El ahorro es santo porque hace milagros.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Boca sucia no habla limpio.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Hablando mal y pronto.
No tocar pito.
Mayo frío, año de mucho frío.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Lo que se hace de noche sale de día.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
El tiempo todo lo pone a prueba.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Una deuda, veinte engendra.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
A quien espera, su bien llega.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
El amor tira más que una yunta de bueyes.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Si una puerta se cierra, otra se abre.