Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
El que nace chicharra, muere cantando.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Buena olla y mal testamento.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Alábate pato que mañana te mato.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Los cementerios están llenos de valientes.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
La ambición mató al ratón.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Muerto el perro, el gato es el que ladra.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Mal duerme quien penas tiene.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
El último mono es el que se ahoga.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
Las penas, o acaban, o se acaban.
El que ama el peligro, en él perece.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Mal ojo le veo al tuerto.
Buen moro, o mierda u oro.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
La confianza mató a su amo.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.