Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
El vicio, saca la casa de quicio.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Fuiste doncella y viniste parida.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Mañana será otro día.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
En Octubre, la oveja cubre.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Puta me veas y tú que lo seas.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Fruta cara, no es sana.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
A la cabeza, el comer endereza.
Quien tuvo, retuvo.
Risa liviana, cabeza vana.