Hurta y reparte, que es buen arte.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Perro ladrador, poco mordedor.
Dios no se queda con nada de nadie.
Freídle un huevo, que dos merece.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
No solo de pan vive el hombre.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
El juez que toma, presto es tomado.
A quien vela, todo se le revela.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cada uno con su humo.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Males comunicados, son aliviados.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
De lo perdido, lo que aparezca.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Gato meador, llena la casa de hedor.
El que manda, no va.
A quien no la teme, nada le espanta.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.