Con agua pasada, no muele el molino.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Oir a todos, creer a pocos.
Atente al santo y no le reces.
El que la sigue la consigue.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El amor destierra la vergüenza.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
No se puede estar al plato y a las tajadas.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Me importa un bledo.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Ignorante y burro, todo es uno.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.