Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Enero desaloja las camas
La paciencia es el puerto de las miserias.
La mano perezosa, pobre es.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
De veinte a sesenta, cornamenta.
La flor de enero, no llega al frutero.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Feo, pero con suerte.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Van al mismo mazo.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Para mal casar, mejor nunca maridar.
La buena obra, ella misma se loa.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
El de las piedras hace pan.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Pa'trás como las del marrano.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.