Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Con las buenas palabras nadie come.
El harto no se acuerda del ayuno.
Los cascos salen a la botija.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
En carrera larga hay desquite.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Hay que tomar el toro por las astas.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
El que ríe el último, ríe mejor.
El diablo es puerco.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Andarse por las ramas.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
La ocasión llega, llama y no espera.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Ese es carne de presidio.