Ni cenamos ni se muere padre.
Indio muerto no tira flecha.
Hombre valiente no muere de viejo.
Nacemos de un polvo y cuando muramos nos convertiremos en polvo.
No es nada que matan a mi marido.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Date buena vida, temerás más la caída.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
El buey manso mató al amo.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
A barba muerta, poca vergüenza.
Mala cosa nunca muere.
Más matan cenas que guerras.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Aquí te cojo y aquí te mato.
El que come solo, muere solo.
A la de tres va la vencida.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
El que con locura nace, con ella yace.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
El gandul es un cadáver con apetito.
El comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Caranga resucitada pica muy duro.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.