El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
La espina saldrá por donde entró.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Hacienda de pluma, poco dura.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Con el metro que midas, te medirán.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
A donde las dan, allí las toman.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Los duelos con pan son menos.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Callando el necio, se hace discreto.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Dios da, nunca vende.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Habla directamente al corazón.