A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Parece hormiga y es avispa.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Jugar la última carta.
Del buen vecino sale el buen amigo.
A la virtud, menester hace espaldas.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
La sangre, pesa más que el agua.
Mejor solo que mal acompañao.
Tanto le alabas que nunca acabas.
El que manda, manda.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Sigue los impulsos de tu corazón
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Boca de verdades, cien enemistades.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
La vida es un deber a cumplir
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Hecha la ley, hecha la trampa.
A quien le dan pan que no coma.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Chocolate que no tiñe, claro está
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Primero es Dios que todos los santos.
Amor de lejos, felices los cuatro
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.