¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Obra bien empezada, medio acabada.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Refranes viejos son verdaderos.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
De buen chaparrón, buen remojón.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
A este son, comen los del ron, ron.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
De esta agua no beberé.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Cuentas claras conservan amistades.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Más perdido que un moco en una oreja.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Una obra acabada, otra empezada.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Una abeja vale más que mil moscas
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.