El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Casa sin sol, no hay casa peor.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
A enemigo que huye, puente de plata.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Llegar al humo de las velas.
Tripa vacía, suena pronto.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
No te salgas por la tangente.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Septiembre frutero, alegre, festero.
La envidia es una mala consejera.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Pan con pan comida de tontos.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Todas las cosas pasan como el viento.
La prudencia nunca yerra.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
De dientes pa'fuera.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Julio, siega y pon tres cubos.
Salud y fuerza en el canuto.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Se defiende como gato panza arriba.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Ruin es quien por ruin se tiene.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.