A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Puso pies en polvorosa.
La suerte la pintan calva.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
La curiosidad mató al gato.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El río pasado, el santo olvidado.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Joya es la fama para bien guardarla.
Por San Blas, el besugo atrás.
El borriquito delante, para que no se espante.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Quien mal cae, mal yace.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Al agradecido, más de lo pedido.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El amor primero es el único verdadero.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Fue sin querer...queriendo.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Dar carne al lobo.
De los celos, se engendran los cuernos.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Las arrugas son la tumba del amor
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Esto son habas contadas.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.