Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Señal fija de agua, verla caer.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El más fuerte teme a la muerte.
Llegar y besar el santo.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Donde no hay mata, no hay patata.
Bailando con la más fea
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
De tal colmena tal enjambre.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Marido muerto, otro al puesto.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Dejar al gato con el pescado.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Por San Antón, la gallina pon.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Al erizo, Dios le hizo.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Demasiada amistad genera enfados
Quien ruega al villano, ruega en vano.
A catarro gallego, tajada de vino.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Hasta los animales se fastidian.
Barbero, o loco o parlero.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Por el árbol se conoce el fruto.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
A feria vayas que más valgas.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
A lo que puedas solo no esperes a otro.