A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Esquílalas pero no las desuelles
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Me cayó como patada en la guata.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Amor con amor se paga.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Tanto ganado, tanto gastado.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Matar dos pájaros con una piedra.
Es como llevar leña para el monte.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
De tales devociones, tales costurones.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Casa en canto, y viña en pago.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Se llena antes el ojo que el papo.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Asno con hambre, cardos come.
El vino con el amigo.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
No hay primera sin segunda
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.