El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
A la hija, tápala la rendija.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
La vida da muchas vueltas.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
La fortuna es madrina de los necios.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
A barbas honradas, honras colmadas.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Ayer putas y hoy comadres.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
A quien mucho tiene, más le viene.
Pueblo chiquito, campana grande.
Donde comen dos comen tres.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Planta y cría y tendrás alegría.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
A tu casa venga quien te eche de ella.
La vida del puerco, corta y gorda.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
El sastre de fama, conoce la trama.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.