Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Casa de esquina, para mi vecina.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Intimidades, solo en las mocedades.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
De buena casa, buena brasa.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
A barriga llena, corazón contento.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La barriga llena da poca pena.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Difama, que algo queda.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El hijo sabe que conoce a su padre.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
La Justicia entra por casa.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Donde hay cariño, allí va el niño.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Boda mojada, novia afortunada.
A Dios, llamaron tú.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
La hacienda, el dueño la atienda.