Ahogado el niño tapan el pozo.
Hablar poquito, y mear clarito.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Se las sabe por libro
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Maña y saber, para todo es menester.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Cántaro roto para tiesto vale.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Cien refranes, cien verdades.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Donde pan comes migas quedan.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Esto son habas contadas.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
El otoño de lo bello, es bello.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Juramento, juro y miento.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Año tuero, vaca y muerto.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
En el pedir no hay engaño.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.