Aire gallego, escoba del cielo.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Santo que mea, maldito sea.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Pase mayo, y pase pardo.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Ir de trapillo.
El que no cojea, renquea.
Que cada sacristán doble por su difunto.
El hombre es para el hombre un espejo.
Yerro es ir de caza sin perro.
Año tuero, vaca y muerto.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
De puta a puta, taconazo.
Buena burra hemos comprado.
Panza llena, quita pena.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Gente de montaña, gente de maña.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Pan con pan comida de tontos.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
De casta le viene al galgo.
Olla quebrada, olla comprada.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Hombre refranero, medido y certero.
Al desganado, darle ajos.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Cada cual a lo suyo.
La zagala y el garzón, para en uno son.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Dar tiro.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
El hablar mismo idioma.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El que es pendejo ni de dios goza.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.