Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Haceos miel y comeos han las moscas.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Mojarse el potito.
Ser un mordedor de pilares
No hagas bien sin mirar a quien.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Perro que ladra, guarda la casa.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
De tal árbol tal astilla.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Nada es barato sin una razón.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Tan rápido como un chisme.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Pan con sudor, sabe mejor.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Dos capitanes hunden la nave.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Arandino, borracho fino.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.