Acá o allá mira siempre con quien vas.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Quiéreme poco pero continúa
De tal palo tal astilla.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Ama el sol, el que tiene sombra
El que nada duda, nada sabe.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
A los pendejos ni Dios los quiere.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Quien escribe mucho desvaría
En la duda, ten la lengua muda.
A la gente alegre el cielo la ayuda
El que regala, no vende; pero sorprende.
Hombre anciano, juicio sano.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
De lo vedado, un solo bocado.
Lo bello es difícil.
El que coge la vela es porque es cofrade.
No todo el que chifla es arriero.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.