Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.