Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
El diablo nunca duerme.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Los extremos se tocan.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Es agua derramada.
Ignorante y burro, todo es uno.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Los bellos caminos no llevan lejos.
El juez que toma, presto es tomado.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
La buena hija dos veces viene a casa.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
La cabra siempre tira al monte.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
En amores, los que huyen son vencedores.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
El viejo que se cura, cien años dura.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
El río se llena con arroyos pequeños.