Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
El que no agradece, no merece.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Jamás digas: nunca jamás.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
El que porfía mata venado.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
A Seguro se lo llevaron preso
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Caballo bonito, corto y gordito.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Enero, buen mes para el carbonero.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Ese es el mismo perro con otro collar.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
De broma en broma, la verdad se asoma.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Buena vida, padre y madre olvida.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Caridad con trompeta, no me peta.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Genio y figura hasta la sepultura.